NFC o QR: qué le conviene a tu restaurante para la carta y las reseñas

Actualizado el 7 de setiembre de 2026 · 5 min de lectura

El QR llegó a todas las mesas en pandemia y se quedó. El NFC es el mismo gesto que usas para pagar con tarjeta sin contacto, aplicado a abrir un link. Ninguno es mejor en todo; esta guía explica cuándo usar cada uno y por qué casi siempre conviene tener ambos.

Qué hace cada uno

Un QR es una imagen: el cliente abre la cámara, enfoca y toca la notificación. Un tag NFC es un chip sin batería del tamaño de una moneda: el cliente acerca la parte de arriba del celular y el link se abre solo, sin cámara ni app.

En ambos casos lo que se abre es una dirección web. La diferencia está en los pasos que da el cliente y en lo que puedes cambiar después.

Compatibilidad en Perú

Todo iPhone desde el XR (2018) lee tags NFC sin instalar nada. En Android lo leen casi todos los modelos de gama media y alta desde 2018; en gama baja depende del modelo. Para el resto, el QR sigue siendo necesario, y por eso los tags de Chócala llevan un QR al reverso.

El QR lo lee cualquier celular con cámara, pero en locales con poca luz o con el código plastificado y brillante, falla más de lo que parece.

Cuándo gana el QR

Cuando el link va impreso en algo que ya existe: la boleta, el menú de papel, un afiche en la pared o un post en redes. Ahí no hay chip posible y el QR es gratis.

Cuándo gana el NFC

Cuando el objeto está en la mano del cliente o al alcance: la mesa, la caja, la tarjeta del mozo. Tres razones:

  • Menos pasos: acercar el celular es un gesto; escanear son cuatro.
  • Se puede cambiar el destino sin reimprimir: hoy la carta, a la hora del postre la reseña, mañana una promoción.
  • Se mide: cada tap queda registrado con hora y mesa, así sabes qué mesas piden más y a qué hora.

Cuánto cuesta cada opción

Un QR impreso cuesta lo que cuesta imprimirlo, pero cada cambio de carta es una reimpresión. Un tag de mesa con chip y QR cuesta S/29 y se cambia desde un panel. Para un local de 12 mesas son S/348 una sola vez, contra reimprimir 12 cartas cada vez que sube el precio del lomo saltado.

Preguntas frecuentes

¿El chip se puede clonar o hackear?

El chip guarda solo una dirección corta de Chócala, no tus datos. Si alguien lo copiara, obtendría un link público que lleva a tu carta. El destino real vive en el panel y solo tú lo cambias.

¿Se malogra con agua o alcohol?

El chip va dentro del acrílico; se limpia con cualquier producto. Lo único que lo bloquea es una superficie metálica debajo, y para eso hay tags con base especial.

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