Una tarjeta por vendedor. Un panel para el jefe.
La tarjeta de papel se pierde, se moja y queda vieja el día que alguien cambia de cargo. La de Chócala vive en tu panel: cambias el teléfono, el puesto o la foto y la tarjeta física sigue siendo la misma.
Sabes cuánto vende cada persona, pero no cuántos contactos genera.
Con una tarjeta por persona, cada tap y cada contacto que deja un cliente queda registrado con el nombre del vendedor. El panel del administrador muestra quién está abriendo puertas y quién no.
- Inmobiliarias y corredores
- Clínicas con asesores comerciales
- Concesionarios
- Agencias y consultoras
- Ventas B2B e industrial
Qué incluye y cómo funciona.
- Tarjeta PVC negra mate impresa con tu logo
- Perfil web por persona: WhatsApp, llamada, correo, redes
- Botón de guardar contacto (vCard) en un toque
- Formulario para que el cliente deje sus datos
- Panel de administrador: quién genera más contactos
- Cambia el perfil cuando cambie el cargo, sin reimprimir
Un perfil por persona
Nombre, cargo, WhatsApp primero, llamada, correo, Instagram y LinkedIn. El cliente toca la tarjeta y le aparece todo con un botón de 'guardar contacto' que crea la ficha en su celular.
El cliente deja sus datos
Debajo del perfil hay un formulario corto: nombre, celular y qué necesita. Llega al panel con el nombre del vendedor que lo generó.
Branding centralizado
Todas las tarjetas salen con tu logo, tu color y tu orden de botones. El vendedor no puede cambiarlo; el administrador sí, para todos a la vez.
Cambios sin reimprimir
Cuando alguien sale del equipo, desactivas su tarjeta desde el panel y la reasignas al siguiente. Cuando cambia de cargo, editas el perfil y listo.
Antes de pedir Equipos.
¿Cuánto cuesta una tarjeta de presentación NFC con logo en Lima?
En Chócala, S/89 por tarjeta en PVC negro mate impreso a color con tu logo, o S/249 en acero negro grabado a láser, desde 5 tarjetas. Cada una trae el chip grabado, un perfil web que editas cuando quieras (WhatsApp, botón para guardar el contacto y redes) y un QR al reverso. Grabamos y despachamos en 1 día hábil. Si tu pedido entra antes de la 1 p. m., sale el mismo día. Lima: entrega en 24 a 48 horas, gratis desde S/149.
¿Cuánto cuesta un pedido de 5, 10 o 20 tarjetas NFC para mi equipo?
En PVC negro mate, S/445 por 5 tarjetas, S/890 por 10 y S/1,780 por 20, a S/89 cada una. En acero grabado, S/1,245 por 5 y S/2,490 por 10, a S/249 cada una. El panel de administrador es opcional: S/15 por persona al mes. Lima: entrega en 24 a 48 horas, gratis desde S/149.
¿Cuál es el mínimo?
Cinco tarjetas. Menos que eso ya no es un equipo y te conviene otra cosa: escríbenos y te decimos qué.
¿El cliente necesita una app?
No. El perfil se abre en el navegador del celular. Para guardar el contacto, el celular descarga una ficha estándar (vCard) que iPhone y Android abren solos.
¿Puedo tener PVC para el equipo y metal para la gerencia?
Sí, en el mismo pedido. El panel es el mismo para todos.
¿Funciona en iPhone y en Android?
Sí. Todo iPhone desde el XR lee el tag sin ninguna app, solo acercándolo a la parte de arriba del teléfono. En Android funciona en casi todos los modelos desde 2018. Para los pocos celulares sin NFC, cada soporte y tarjeta lleva un QR al reverso.
¿Google permite pedir reseñas así?
Sí, siempre que se haga como lo hacemos: el texto del soporte es neutro, no se ofrece ningún premio, no se filtra a nadie y no se presiona en el local. La política de Google no permite ofrecer premios, filtrar clientes, presionar a reseñar dentro del local ni intentar influir en la nota. Chócala está diseñado para cumplir esa política.
¿Necesito una app o una suscripción para que funcione?
No. El soporte y las tarjetas funcionan solos desde que los recibes, con tu link grabado. El panel Básico es gratis y te deja cambiar el destino cuando quieras. El panel Local, que muestra el historial y las reseñas antes y después, es opcional y cuesta S/49 al mes.
¿Puedo cambiar el link después?
Sí, las veces que quieras, desde el panel, sin regrabar nada. El chip guarda una dirección corta de Chócala que redirige a donde tú digas: hoy a tu reseña, mañana a tu carta o a tu WhatsApp.